Para quitar el mal olor de las ollas, hervir bicarbonato con agua.
Para que en el frigorífico no se mezclen los olores y no huela mal, poner en una balda un bol con bicarbonato. Para limpiar el frigorífico usar agua con bicarbonato. También puedes usar un limón partido por la mitad, le quitas la pulpa y la rellenas con sal gruesa o con bicarbonato y poner el frigorífico para absorver los olores.
Para afilar un cuchillo pásalo por la base de una taza de cerámica. También puedes frotarlo con una lija por ambas caras.
Para quitar la grasa de los fuegos usa agua con amoniaco (1 litro de agua y 150 ml de amoniaco) o un buen lavavajillas. Es el mejor desengrasante que hay. También puedes usar esta solución para limpiar cristales y espejos. Ahorraras en productos de limpieza.
Para limpiar la plancha de cocinar lo mejor es hacerlo en caliente. Le quitas con la espátula la suciedad que haya quedado y le hechas, con la plancha caliente vinagre. Le pasas papel de cocina, con cuidado de no quemarte, y cuando salga limpio echas unas gotas de limón para quitar los olores. Le vuelves a pasar un paño y luego un poco de aceite para conservarla en buen estado.
Lo mejor para no limpiar mucho es ensuciar poco. Cuando cocines intenta ser limpi@ y así evitarás estar horas limpiando la cocina. Si dejas que se seque la suciedad luego será más difícil quitarla. Si te pasa, con agua caliente y vinagre se limpia muy bien.
Si sobra algo de una lata en conserva, cambiala enseguida a un tarro de cristal y mételo en la nevera. Si metes la lata esta se puede oxidar con el peligro que eso lleva para la salud.
Para tener una sartén como nueva, pon a hervir en ella un chorro de vinagre.
Cuando termines de cocinar pon las cosas a remojo para que sea más fácil la limpieza.
COCINANDO
Cuando cueces huevos para poder pelarlos mejor, pon un poco de sal en el agua de la cocción y verás que bien se pelan.
Si quieres cocer las patatas más rápido haz un corte en el centro con un cuchillo, se harán antes. Si por el contrario, no quieres que se te deshagan ponlas lo más enteras posibles.
Si te gustan las sardinas y no las haces por el olor que dejan, pon antes de hacerlas, perejil natural y mantenlo hasta terminar de hacer las sardinas. También puedes poner al lado un cazo con agua y vinagre.
Para que un pescado congelado se quede como fresco descongelar en leche.
Para cocer bacalao y que se quede suave echa una pizca de bicarbonato.
Para evitar que la carne guisada en salsa se quede dura , introduce durante la cocción, un corcho bien limpio.
Para avivar el color del perejil, antes de picarlo, bañarlo en agua fría.
Para mejorar el sabor del aceite mientras lo fríes echa un trozo de miga de pan mojada en vinagre y retirarlo cuando suba de color.
Cocción de pulpo, para que salga tierno al cocerlo, tenerlo congelado unos días o bien hervirlo con tapones de corcho limpios.
Para que la carne y el pescado queden más sabrosos añádele vino o cerveza.
Si no quieres que la pasta (macarrones, spaghetti, etc) se te pegue, agrega un chorrito de aceite al agua de la cocción.
Si te quemas cocinando lo primero que debes hacer es echarte agua fría, después ponte aloe vera natural de la hoja. No te saldrán ampollas. Ves cambiando la hoja de aloe conforme no vayas sintiendo alivio. Otro truco es ponerte miel, clara de huevo o glicerina.
Pelar cebollas, para que no te lloren los ojos, las puedes dejar en agua tibia un rato. También puedes dejarlas en la nevera unas horas.
Cuando cocines es mejor tapar las ollas y poner las cazuelas en fuegos de igual o menor tamaño a ellas. En vitro cerámica, apaga el fuego antes de terminar la cocción.
Para que la sal del salero no se apelmace, pon unos granos de arroz en su interior. Eso evitará que se humedezca.
De momento os dejamos estos trucos, poco a poco iremos incorporando más.